Entrevista con Lama
Yeshe,
Fundador de la Fundación para la Preservación
de la Tradición Mahayana (FPMT)

Lama Thubten Yeshe |
Durante muchos años
los estudiantes venían a Nepal e India
buscando satisfacción y sentido para
sus vidas. Me sugirieron que fuera a sus países
en vez de que ellos tuvieran que hacer todo
el viaje hasta Nepal. Al principio no lo vi
claro y me sentía inseguro, soy un
simple monje, ¿cómo puedo ir
a ese mundo supersamsárico?. Pero acepté
su invitación. Esto fue en 1974, fui
a América y di varias conferencias
y después fui a Australia, a Queensland
a dar un curso de cuatro semanas. |
Esta visita a Australia fue la causa cooperativa
para el primer centro ya que los estudiantes decidieron
que necesitaban un centro para facilitar las enseñanzas
del Dharma en su país. Como su dedicación
era muy firme accedí. Les dije, “Si
queréis un centro, está bien, pero
habéis de saber que será vuestro bebe.”
Algunos estudiantes ofrecieron 160 acres de tierra.
Un gran grupo expresaron el deseo de tener un centro.
Especialmente cuatro personas se involucraron plenamente
y dedicaron totalmente sus vidas, su cuerpo, palabra
y mente para el desarrollo del centro. Cada vez
que visitaba algún país había
algunos estudiantes que previamente habían
estado en Nepal y expresaban su deseo de tener un
centro. No había duda al respecto ya que
habían formado un grupo y ya habían
puesto esfuerzo en esa dirección. No solamente
acepté el deseo de los estudiantes para abrir
centros, sino que les dije que era esencial tener
un entorno correcto para poder llevar una vida de
concentración para adiestrarse y prepararse
para ir a vivir a las ciudades tan polucionadas.
Creo que llevar el dharma al mundo occidental es
algo que va desarrollándose continuamente
y que llevará algún tiempo. Es algo
que implicará a varias generaciones. No es
algo breve. Por tanto intentamos establecer comunidades
donde puedan vivir juntos y compartir la experiencia
de traer el ideal Mahayana Universal a nuestras
vidas diarias. Creo que esto es muy, muy importante.
Lama Yeshe, 1982
En 1975 empezaron doce centros, nueve de ellos en
países occidentales, de esta forma Lama Yeshe
reunió a nueve de sus antiguos estudiantes
presentes en aquel entonces para discutir la coordinación
de esa red de Dharma que crecía velozmente.
A ese grupo lo llamó Consejo para la Preservación
de la Tradición Mahayana (CPMT). Aunque este
título es un nombre muy larga, Lama siempre
insistió en que era necesario deletrear exactamente
cual era su (y nuestro) propósito. Posteriormente
este nombre se extendió para denominar el
cuerpo de directores de los centros y otras divisiones
de la organización de Lama extendida por
todo el mundo, que llegó a ser La Fundación
para la Preservación de la Tradición
Mahayana (FPMT).
¿Por que hemos establecido la FPMT?, ¿Por
qué estamos ofreciendo estos recursos en
todo el mundo? Creo que nuestro propósito
es muy claro, queremos ofrecer a los seres una educación
elevada. Somos una organización que da la
oportunidad a la gente de recibir una educación
superior. Ofrecemos a la gente lo que tenemos: la
combinación del conocimiento de las enseñanzas
de Buda y el estilo de vida moderno. Nuestro propósito
es compartir esta experiencia. Nos sentimos insatisfechos
con nuestra forma de vida, con el sistema educativo
y con todo lo demás; la naturaleza de nuestra
mente dualista es sentirse insatisfecha. Lo que
intentamos es ayudar a la gente a descubrir su propia
totalidad y perfecta satisfacción. Hasta
ahora la forma en la que hemos evolucionado no es
por mí o porque yo haya querido estas cosas,
ha sido más bien un proceso natural de desarrollo.
Nuestra organización ha crecido orgánicamente.
No es que “Lama Yeshe quería hacer
esto”. Yo nunca dije quiero tener centros
repartidos por todo el mundo. Más bien conocí
estudiantes que quisieron hacer algo, que expresaron
el deseo de compartir sus experiencias con otros,
los cuales se agruparon en los diferentes países
para compartir y crecer conjuntamente con los demás.
Personalmente pienso que está bien así.
Deberíamos trabajar en esa dirección.
Somos seres humanos y el Budismo nos ayuda a crecer;
por tanto, es lógico que debamos trabajar
juntos para facilitar esta educación. Y no
somos solo los lamas los que estamos trabajando
en esto. De hecho, sois vosotros, los estudiantes
los que más indicados para crear facilidades
para que el dharma exista en el mundo occidental,
es así. Por supuesto los maestros ayudan,
pero lo más importante es que los estudiantes
reciban esta buena educación. Esa es la forma
en la que existimos. Cuando se empezaron a establecer
los centros, no había un plan establecido,
debido al proceso evolutivo mencionado y causas
cooperativas, empezaron a aparecer fortuitamente
como setas en todo el mundo. Ahora todos estos centros
existen, tenemos que facilitar su desarrollo de
forma constructiva y clara: si no, todo será
confuso. Tenemos que desarrollarnos adecuadamente
tanto a nivel interno como en consonancia con el
siglo actual de nuestro entorno.
Lama Yeshe, Instituto Lama Tsong Khapa, Italia,
Enero de 1983.
Publicado por Nicholas Ribush. |