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Ser bondadoso

Desde el momento en que nacemos, estamos bajo el cuidado y la atención de nuestros padres. Más adelante en nuestra vida, cuando nos oprimen las enfermedades y nos hacemos viejos, de nuevo dependemos de la bondad de los demás.
Puesto que al principio y al final de nuestras vidas dependemos tanto de la bondad de los demás, ¿cómo es posible que en la mitad de la vida nos olvidemos de ser bondadosos con los otros?
Pregunta: Una persona particularmente en occidente debe tener como base la humildad, honestidad y una forma de vida de acuerdo con la ética. Una vez se tiene este fundamento, ¿Que otras cosas sugiere S.S. para cultivar en la vida, si ya existe el fundamento de la virtud, la ética y la humanidad ?

Dalai Lama: Lo que se debe cultivar después es la estabilización mental. La ética es una forma de controlarse a uno mismo, una acción defensiva. Nuestro enemigo real está dentro de nosotros mismos; las emociones aflictivas (el orgullo, la cólera, los celos etc.) son nuestros verdaderos enemigos. Estos son los verdaderos perturbadores y se encuentran dentro de nosotros. La verdadera práctica de la religión consiste en luchar contra estos enemigos interiores.
Como en cada guerra, primero debemos tener una acción defensiva y en nuestra lucha espiritual contra las emociones negativas la ética es nuestra defensa. Sabiendo que al principio no estamos totalmente preparados para una acción ofensiva, nuestro primer recurso es la acción defensiva, y esto es lo que significa la ética. Pero una vez que se tienen preparadas las defensas y se está más o menos acostumbrado a la ética, entonces hay que lanzar una ofensiva. Aquí nuestra arma principal es la sabiduría. La sabiduría es como una bala o incluso como un cohete y el lanzacohetes es la estabilización mental o la mente que permanece en calma. Resumiendo, una vez que tengamos una base de moralidad o ética, el próximo paso es entrenarse en la estabilidad mental y finalmente, en la sabiduría.
Pregunta: Su Santidad ha hablado de servir a los demás. ¿ Cómo podemos servir a la sociedad occidental?

Dalai Lama: Si se beneficia aunque sea a una sola persona, esto es una ayuda. Hay una gran oportunidad de ayudar a los demás en el campo de la educación, en escuelas, colegios, etc. Muchos hermanos y hermanas cristianos llevan a cabo este trabajo, que admiro mucho y creo que es algo que los budistas podemos aprender de ellos. De este modo, en los campos de la educación y la salud se puede ayudar directamente.
También en actividades como trabajar en una oficina o en una fábrica; aunque directamente no se esté ayudando a los demás, indirectamente se está sirviendo a la sociedad. Aunque se esté haciendo un trabajo por el propio salario, indirectamente se está ayudando a la gente, por tanto y se debe hacer con una buena motivación, intentado pensar: "Mi trabajo es un medio de ayudar a la gente". Si estuviérais fabricando armas o balas, por supuesto que sería difícil. Fabricar balas y al mismo tiempo pensar: "Estoy haciendo esto para ayudar a los demás," ¿no pensáis que sería una hipocresía?
Pregunta: Llevar a cabo todo lo que se requiere en el camino -estudio, instrucción, meditación, etc.- y trabajar para proporcionar comida, abrigo y protección a la familia, son dos compromisos de dedicación total. ¿Cómo podemos equilibrar todos nuestros compromisos?

Dalai Lama: Se debe hacer todo lo que se pueda en ambos casos. Esta es mi propia posición, pues yo mismo intento hacer ciertas prácticas, pero al mismo tiempo llevar a cabo un trabajo que esencialmente beneficie a los demás. Para las personas cuyas circunstancias son semejantes a las mías, el aspecto más importante es cultivar una buena motivación e integrarla cuando se lleve a cabo el programa diario. Por la mañana temprano, así como a última hora de la noche, se puede dedicar al menos media hora a practicar la meditación, recitar oraciones, yoga, etc. Además, durante el día, mientras trabajamos, debemos tener presente la motivación.
Cada mañana, antes del trabajo, se debe establecer la determinación de realizar el trabajo de ese día según las enseñanzas y con la máxima utilidad para otros seres. Por la noche, antes de ir a dormir, examinamos lo que hemos hecho durante el día y si verdaderamente hemos actuado según la determinación inicial o no. Así es como se debe practicar cada da día.
Fragmentos extraidos del libro: La Política de la Bondad.
Ediciones Dharma


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